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Posted by on jul 19, 2013 | 0 comments

Isla Urbana: Cosechando el agua de lluvia

Isla Urbana: Cosechando el agua de lluvia

Isla Urbana es el primer proyecto de gestión de agua que visitamos. Lo hacemos de la mano de Hiram, que nos muestra las instalaciones construidas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Isla Urbana empezó en 2009 con un grupo de estudiantes de diferentes disciplinas que tenían el objetivo de poner instalaciones de captación de agua en casas de bajos ingresos y dónde sufren escasez de agua. La iniciativa impulsada por Enrique Lomnitz y realizada por un interdisciplinar equipo quiere ser una revolución para la sostenibilidad de la ciudad de México. 

Sólo el 3 % del agua del planeta es agua dulce, y la mayor parte es inaccesible. Paradójicamente, cada día se contaminan y desperdician millones de litros de agua, a la vez que muchos acuíferos del planeta están sobreexplotados. La gestión deficiente e interesada de los recursos hídricos nos dirige hacia una crisis global del agua, agravada por el cambio climático.

Según la ONU, el agua potable escasea para casi una quinta parte de la población mundial. Considerada un recurso renovable, ya es un recurso limitado en muchas partes del planeta.

México, especialmente su capital, tiene serios problemas de abastecimiento debido a la mala gestión del agua agua. En esta megaciudad de 22 millones de habitantes encontramos un grupo de gente que no se da por vencida, es allí donde visitamos Isla Urbana, una iniciativa para abastecer a los más necesitados de este recurso tan vital.

Hiram, nos cuenta que las barriadas más pobres de Ciudad de México son las más perjudicadas por los cortes en la red de agua potable, que obligan a las familias a invertir parte de sus pocos ingresos a comprar agua embotellada.

México, es líder en el consumo de agua embotellada a nivel mundial: una red de agua potable precaria incapaz de abastecer a los ciudadanos, junto a un sistema de saneamiento de dudosa calidad, dibuja el escenario perfecto para las grandes empresas embotelladoras, que explotan los acuíferos de los mexicanos a un coste irrisorio. Sus campañas publicitarias ejercen una especial influencia en la población, a pesar de que haya zonas donde la calidad del agua es apta para la ingesta.

La ciudad de México está sentada sobre un gran acuífero que proporciona el 70% del recurso hidrológico, la otra parte viene del sistema de Cutzamala, por lo que se tiene que bombear el agua unos 200 kilómetros, con el respectivo consumo de energía que esto supone. En los últimos 100 años, la ciudad de México se ha hundido más de 10 metros debido a la sobreexplotación del acuífero que tiene a sus pies, Hiram nos comenta que “éste también es la fuente de alimento para los ríos de los que se abastecen las comunidades indígenas”.

Captar agua de lluvia evita desembolsar dinero para comprar agua embotellada a precio de oro, reduce el impacto ambiental generado por los desechos de plástico, y evita la sobreexplotación de los acuíferos, permitiendo así, su recarga.

Además en época de lluvias el D.F. se inunda, así pues, recolectarla puede contribuir a reducir el impacto de dichas inundaciones. El agua que se reparte llenando las cisternas, es agua que deja de estar corriendo por las calles de la ciudad.

Los captadores diseñados por el equipo de Isla Urbana son de bajo coste y fácil mantenimiento. La idea es simple, el agua que cae en los tejados es dirigida hacia un entramado de cañerías que desembocan en una cisterna. Durante el recorrido es saneada y potabilizada gracias a un conjunto de filtros.

Algunos de los beneficiarios, como Clara, afirman que cosechar la lluvia les permite una independencia de la red de hasta 8 meses al año.

Para financiar Isla Urbana, crearon la empresa Solución pluvial que instala dichos captadores de forma privada en las casas de la capital mexicana, que quieren formar parte de la ventaja de recoger el agua que cae en sus tejados. Una parte de los beneficios de la empresa privada se destinan a la organización sin ánimo de lucro, Isla Urbana.

Nos despedimos de Hiram cuando la lluvia empieza a sacar la cabeza en la zona universitária de la UNAM. En unas semanas esta lluvia será recolectada en el techo del edificio de Ciencias para pasar a un depósito que proporcionará agua a los alumnos después de ser potabilizada. Más adelante, se instalarán más fuentes cerca del carril bici que pasa junto al edificio.

Parece increíble que una idea tan sencilla, hasta primitiva, suponga una ayuda tan crucial para mucha gente en una ciudad tan gigantesca como el D.F. Esta iniciativa es un ejemplo más de que existen soluciones que si bien funcionan a nivel local, también pueden ser replicables en muchos otros lugares.

Para saber más podéis ir a su canal en youtube donde hay numeroros vídeos explicativos. Os recomendamos su web, dónde podréis ver todas las actividades que realizan.

En la galería podéis ver fotos de las instalaciones que se están construyendo en la Universidad Pública de la UNAM.

Visualiza las fotos sobre esta iniciativa abajo:

IMG_8164

Sepa mas sobre esta iniciativa en:

http://islaurbana.org/

 

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