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Posted by on may 10, 2013 | 0 comments

Educación alternativa: Oak Farm Montessori School

Educación alternativa: Oak Farm Montessori School

El método Montessori es un sistema de educación alternativo que se imparte en todo el mundo. Fue iniciado por Maria Montessori a finales del siglo XIX y Buscant Llavors tuvo la oportunidad de poder estar en una de estas escuelas en Fort Wayne, Indiana; la Oak Farm Montessori School. La experiencia de pasar un día al lado de jóvenes que aprenden del mundo de una forma mucho más intuitiva, cambió nuestra perspectiva de la educación.

Basado en las teorías del desarrollo del alumno, el método educativo Montessori se caracteriza por adaptar el entorno de aprendizaje del alumno a su nivel de desarrollo en sus capacidades intelectuales, físicas y emocionales. El propósito básico es liberar el potencial de cada niño para que se auto-desarrolle en un ambiente estructurado. La escuela no es un lugar dónde el maestro transmite conocimientos, sino un lugar donde la inteligencia y la parte psíquica del alumno (niño de entre 4 semanas y 15 años, en la escuela que visitamos), se desarrolla a través de un trabajo libre con material didáctico especializado para este tipo de educación.

Una de las cosas que más me sorprendió de la organización es que los alumnos no están distribuidos por el año en que han nacido, sino que en una misma clase hay 3 edades diferentes. Así, los más jóvenes pueden aprender de los mayores y estos enseñar a los primeros. El maestro, en algunos casos, se convierte en el facilitador y a su vez observa cómo los mayores desarrollan sus habilidades de liderato a la vez que, al explicar los conceptos, demuestran que los han asumido y los recuerdan. Los pequeños, encuentran un profesor de su misma franja de edad y pueden realizar preguntas directas a un compañero que ha aprendido lo mismo el mismo año o el anterior.

De la mano de Megan y Laura, pudimos ver las instalaciones y tener tiempo para ver los materiales que utilizan los niños. Un tiempo en la cocina, con Irla, que nos cuenta que los alumnos la ayudan a preparar la comida. Lo hacen por turnos y aprenden a su lado. Hoy estaban haciendo galletas y luego han distribuido la comida en las diferentes aulas. Estos turnos también ocurren en el cuidado de la granja, tenemos una conversación muy agradable con Pat mientras nos cuenta que cada alumno tiene un animal asignado al que tiene que cuidar. Que, por ejemplo, una cabra coma, beba y esté limpia, depende de un alumno en concreto. Se quiere conseguir una empatía del niño al animal. En la granja también hay otras tareas como reparar las rejas del gallinero o puedo ver un invento muy apropiado para reutilizar el agua del WC. Además, fuera de la granja, en las aulas, hay compost y se reciclan los materiales.
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En blanco para dejar espacio y se vea. bien o mejor

Al entrar en la clase de los “maternales” (media de edad 2 años), me doy cuenta de lo importante que es mostrar respeto a los niños desde que son pequeños. Por ejemplo, cuando un niño “se comporta mal” nunca se le grita, se habla con él para preguntar qué ha pasado. De hecho “María Montessori basó sus ideas en el respeto hacia los niños y en su impresionante capacidad de aprender. Los consideraba como la esperanza de la humanidad, por lo que dándoles la oportunidad de utilizar la libertad a partir de los primeros años de desarrollo, el niño llegaría a ser un adulto con capacidad de hacer frente a los problemas de la vida, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz”.

Como en todas las escuelas Montessori, en la Oak Farm School, las clases no son espacios llenos de pupitres y una pizarra apuntando a ellos. Los espacios se caracterizan por tener tener mesas colectivas con sillas a la medida de la edad de los alumnos. Alrededor del aula hay diferentes materiales con los que los que los alumnos aprenden. Cada niño, por la mañana elige qué hará aquel día; cada uno tiene una ficha con su nombre y apunta las tareas del día. En una pequeña pizarra se encuentran las diferentes opciones que pueden escoger, lo que le llaman el menú. Laura nos cuenta que sería algo parecido a la alimentación. “Yo sé que esta semana cada día me ofrecerán carne, pescado, huevo, verduras, pasta y arroz y sé que dos días tengo que comer carne, otro huevo… hoy que quiero comer(practicar)?”.

Además, dentro de cada materia cada alumno tiene un nivel diferente. Así, alguien que esté muy bien dotado para las mates puede estar aprendiendo cosas de cursos más avanzados. Por otro lado, si a otro alumno le cuestan las matemáticas pero es bueno en lenguas, puede estar más avanzado en éstas. Si dicho alumno necesita soporte para las matemáticas, le puede pedir a otro alumno o a la misma profesora ayuda. El alumno elige cuál es su mejor manera de aprender.

Finalmente añadir que este tipo de modelo fomenta la cooperación entre miembros de una comunidad. En un mundo donde eres inteligente si sacas un 10 y “tonto” si sacas un 0, estás limitado a una clasificación que deja mucho que desear de lo que es la educación. En Montessori no hay notas, si te cuesta una asignatura te ayudan a encontrar los recursos para mejorar. ¿Te evalúan? Si, mirando si has entendido los conceptos cuando le cuentas a la profesora, por ejemplo.

Aquí hay unas fotos de nuestro día en la escuela:

«El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad. Tenemos que tener claro, eso sí, que el desarrollo del potencial humano no está determinado por nosotros. Solo podemos servir al desarrollo del niño, pues éste se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo». Maria Montessori

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